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¿Estamos ante en el ocaso de la radio?

Redacción | 2015-08-31 10:31:37

Muchas son los indicios que pueden llevarnos a esta temida conclusión. Hagamos un repaso a los mismos, por bandas.


Comenzamos con la onda corta, cuyo dial se ha ido despoblando de emisoras internacionales desde los años 80, además de la reducción del número de frecuencias, de horas y de potencia de emisión. Baste con decir que en los años 80 había casi un centenar de emisiones en español desde diferentes países. Hoy en día, lamentablemente, se han reducido a la mitad. Entre los países que no tienen emisiones internacionales está la ahora Federación Rusa, que apagó las emisiones de La Voz de Rusia, antes conocida por Radio Moscú. La mítica Radio Moscú que se oía en España en la clandestinidad, en el tiempo de la dictadura. Pero, sin irnos más lejos, España, la cuna del español, también dejó temporalmente esta banda. Por fortuna, la Plataforma en Defensa de la Onda Corta de Radio Exterior de España logró su restitución.


Las radiodifusoras internacionales plantearon el futuro de la OC de la mano del DRM, la radio digital en amplitud modulada. Pero, los años han pasado desde su invención y son muy escasas las emisoras que hacen uso de esta tecnología como también es escaso el parque de receptores DRM.


Y, nos tememos, en el dial seguirán desapareciendo numerosas emisoras, pues ya ni las religiosas quieren emitir por onda corta. Dos ejemplos de esto último. Por un lado, la venta a a WRMI Radio Miami Internacional de la planta transmisora que la religiosa WYFR Family Radio tenía en Florida. Y, en segundo lugar, la casi desaparición de la poderosa Radio Vaticana de la onda corta que, no olvidemos, fue la pionera con Marconi.


Siguiendo con la amplitud modulada y, más concretamente, con la onda larga. En España no llegó ni a nacer, pese a tener previsto en el plan internacional la asignación de 5 postes emisores: uno en el centro y cuatro en los puntos cardinales. Las escasas emisoras que existen en Europa y norte de África gastan cuantiosa energía, por lo que ya han cerrado varias y anuncia cierre la emisora francés, toda una leyenda de esta banda.


Si subimos un poco, en la onda media las cosas no van mejor. Hay países nórdicos que ya han cerrado todas las emisoras de esta banda y otros, como Rusia, Italia o Alemania, que han cancelado numerosas frecuencias. Pero, lo que es peor, otros como Francia que anuncian cierres masivos antes de que acabe el año y en el año que viene. En España sólo unas pocas emisoras de esta banda han echado el cierre, fundamentalmente de la COPE. Hay que recordar que nuestro país es el que más emisoras tiene en la OM y, lamentablemente, el que menos respeta los planes técnicos internacionales. Pero, por ahora, parece que España será un caso aislado. Sólo hay un nubarrón en el horizonte: si, llevado por los recortes, RNE decidiese cancelar emisoras de la onda media, se daría el pistoletazo de salida para que las comerciales comiencen a cerrar emisoras. Pero, por ahora, estamos relativamente a salvo.


Al igual que en la onda corta, también se pensó que el DRM sería la salvación de la banda, pero sólo ha servido para que se hicieran pruebas y poco más. Actualmente no hay nada y ni se piensa que se pueda desarrollar.


En cuanto a la frecuencia modulada, mucho han variado las cosas desde los años 80. De las escasas emisoras que había en el dial de la FM española, hemos pasado a unas 6.000, muchas de ellas en situación alegal. Es decir, hay para todos los gustos. Las cadenas públicas (nacionales y autonómicas) pueblan el dial junto a las potentes cadenas nacionales (hoy en día concentradas en apenas cuatro grupos mediáticos) y las numerosas alegales que, incluso, llegan a formar cadenas que se crean y descrean a voluntad.


Por ahora la Administración poco o nada ha hecho para racionalizar la FM, ni siquiera el Plan Técnico ha servido para lo que era su propósito. El dial sigue desordenado, lleno de emisoras que compiten de manera desleal por cada frecuencia, casi como si fuese una selva y sólo sirve el lema “sálvese quien pueda”.


Tecnológicamente, las emisoras de la FM incorporaron hace años el RDS pero, lamentablemente, muy infrautilizado en España. En otros países, el RDS es un instrumento potente de información, no sólo del nombre de la emisora, sino de la programación, del tiempo, etc.


En cuanto a la digitalización de la FM, pues los Gobiernos de turno tampoco han tenido mucho interés en el DAB y, aparte de esbozarlo, nada más han hecho. Incluso, hace poco, nos enteramos de que ha sacado a la venta una porción del espectro dedicado a la radio digital. Al parecer, ni las cadenas púbicas ni las comerciales tenían interés y se lo quieren dar a los operadores de telefonía móvil. Es decir, a los que manejan cantidades ingentes de dinero.


En resumen, unas bandas están claramente a la baja; otras que podrían sobrevivir en la era digital, no se desarrollan; otras, se mantienen a duras penas. A este aparente declive de la radio analógica se le suma el auge imparable de la tecnología móvil, el verdadero enemigo de la radio convencional. Tal es el caso que ya hay grandes fabricantes tecnológicos que han eliminado el receptor de FM de sus terminales, por obsoleto.


¡Que cada cual saque sus propias conclusiones!

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