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COMITÉ DE REDACCIÓN

| 2018-12-30 20:41:22

UN LARGO CAMINO

Redacción

Tras casi 20 años sacando a la luz mensualmente El Dial (fm), nuestro equipo se ha esforzado este año -que apenas ha acabado- para mejorar aún más nuestra web. Por ese motivo, se ha estado recuperando toda la información publicada en dos boletines de la AER (MadriDX y El Dial), de manera que en Internet podamos ofrecer un panorama lo más amplio posible de la evolución noticiosa de la radiodifusión en España.
Aunque, lamentablemente, no hemos terminado aún la recuperación del 100% de la información publicada, ya está casi acabado. Pero, lo cierto es que a las noticias publicadas por este medio,se han sumado un 25% más.
Hemos de mostrarnos agradecidos a aquellas personas que han colaborado con nosotros, de una u otra forma, así como a los que han dejado de hacerlo o apenas han comenzado. Todas las manos son necesarias, ya que ésta es una labor colectiva en la que participan los redactotes, los corresponsales, los colaboradores y ciertos medios.
En lo que respecta a la radio, ha sido un año en el que algunos medios han tratado de potenciar la radio local, en el que otros, sin apenas proyecto de negocio, se han desorientado aún más y han perdido audiencia; pero, también ha sido un año lleno de novedades que, en la medida de lo posible, hemos tratado de plasmar en estas páginas.
¡A todos, muchas gracias!

2018, AÑO DE CAMBIOS

Pedro Sedano

Este año 2018 que apenas hemos cerrado, nos ha sorprendido con maniobras en dos grupos de radio de ámbito nacional: COPE y Prisa.
La COPE, tras años de abandono, se dio cuenta de que la programación local “vende” así que se inventaron la COPE+, para lo que convirtieron a dicha “cadena” postes de la disminuida cadena MegaStar o de la COPE convencional, conformando una red de una treintena de emisoras. También, curiosamente, en este movimiento empresarial entraron las ondas medias de la cadena que, al parecer, sí que existen para los responsables de la mismas.
Como no podía ser de otra manera, alentados por la COPE, los responsables de Prisa decidieron hacer lo mismo con la SER. Así que, para crear SER+, usaron los postes de Máxima FM y alguno de M80 Radio, llegando a conformar una red de una veintena de emisoras enfocadas a la programación local. Todo a costa de la emisora musical Máxima FM, de la que apenas queda una docena de postes en funcionamiento. También en este caso, se sumaron las ondas medias al nuevo proyecto, tras años de abandono.
Pero, el grupo Prisa nos tenía preparada otra jugada. Mucho se rumoreó previamente con la reconversión o desaparición de M80 Radio; pero en noviembre llegó lo esperado; su reconversión en Los 40 Classic a la que se sumaron algunos postes de Máxima FM, para crear una nueva cadena de más de una cuarentena de emisoras. Imaginamos que, dado el supuesto tirón de la marca “Los 40”, los mandamases de Prisa decidieron, por un lado, el cambio de nombre y, por otro, definir a esta nueva cadena como “la emisora con todos los éxitos internacionales y lo mejor de la historia de la edad dorada del pop español”.
Un dato curioso que tienen las tres es que ninguna tiene sitio web propio, en los tres casos, están insertas en las de la COPE, SER o Los 40. De hecho, alguna ni aparece en el menú principal. Vamos, que han potenciado las “marcas” principales, convirtiendo a las nuevas cadenas en ”subordinadas” de las primeras.
Está por ver si estas tres apuestas empresariales se ven recompensadas en los próximos EGM; por de pronto, no parecen muy alentadores los resultados, aunque imaginamos que los oyentes de las fórmulas “más” de las cadenas se sumarán a los de las convencionales. Como la creación de Los 40 Classic es nuevo, no está claro si sus oyentes se sumarán a los de Los 40 convencionales o será una cadena aparte.
Por otro lado, se desconoce, en realidad, cuál era el objetivo de la COPE y Prisa al hacer estos cambios, aunque se intuye que era ganar más oyentes y, por tanto, mejorar su cuenta de resultados. Dudo mucho que el objetivo sea ofrecer una programación más ajustada a las necesidades cotidianas de sus oyentes.

 

LA TÉCNICA MATÓ LA ESTRELLA DEL DX

Mariano J. Mingo

Me encuentro escuchando una emisora de frecuencia modulada de Australia. Tal vez luego cambie a la onda media para sintonizar algunas otras de Brasil, los Estados Unidos o Tanzania. No tengo un gran receptor; de hecho no utilizo ningún tipo de receptor de radio para escucharlas. Su sonido sale a través de los altavoces de mi ordenador o de los auriculares de mi teléfono móvil con una calidad local, sin cortes ni desvanecimientos.
¿Es esto diexismo? Indudablemente, no. ¿Radioescucha? Si entendemos ésta como el simple hecho de sintonizar una emisora de radio para escuchar su programación sin ningún carácter o valor añadido, entonces sí, podríamos convenir en que estoy practicando la radioescucha. De hecho, nunca fue tan sencillo practicarla.
El incesante desarrollo de la técnica y la informática, la miniaturización y la accesibilidad de los componentes, la interconexión mundial a través de internet, etc. eran casi imposibles de prever hace apenas veinte y tantos años. Los que conocimos la época dorada del DX allá por los ochenta y noventa del pasado siglo no pudimos o supimos imaginar ni en el mejor de nuestros sueños una realidad similar a la actual en cuanto al campo de la radioescucha.
La democratización del diexismo es un hecho. Ya no se necesita un equipo solo asequible por las élites para “sintonizar el mundo”. Está al alcance de cualquiera…
Y sin embargo, cuánto echamos de menos muchos de nosotros aquellos tiempos felices en que la carencia de medios se suplía con ilusión e ingenio, productos ambos propios de la pujanza de una juventud de la que ya no disfrutamos.
¡Nos lo han puesto todo tan sencillo que están matando nuestra afición!
No solamente fue el video el que mató a la estrella de la radio, también la técnica ha matado sin duda la estrella del dieximo tradicional.
A pesar de todo, ¡Feliz Año 2019, amigos!

 

RADIOPITA: SEIS DÉCADAS YA

Pedro Moñino

Este verano cumplí los 61. Ya me gustaría, ya, pero me resulta imposible recordar todo lo vivido en estas décadas, tanto mejor al fin y al cabo, pues no pretendo escribir ningún testamento. Intentaré resumir en un folio una de las parcelas de esos recuerdos, la radioescucha, una de mis grandes aficiones.
Años 60
Residencia: Orellana la Vieja (BA). Soy un radioyente como otro cualquiera, si bien busco programas musicales, como “Ruleta de Canciones” de Radio Badajoz, en el Clarivox que mis padres tienen en casa. Además de onda media, tiene onda pesquera y onda corta, pero cuando aprieto esas teclas oigo cosas tan raras que no me llaman la atención.
Años 70
Residencias: Orellana la Vieja (BA), Barajas de Melo (CU), Vitoria, Burgos, y Son Servera (PM). Con el cambio de residencia me pica la curiosidad y me nace el gusanillo de saber qué se escucha en cada punto del dial. Empiezo a interesarme también por la onda corta, a descubrir la afición como tal, los programas especializados (DX) y me suscribo al GECE (actual AER).
Años 80
Residencia: Son Servera (PM). Compro el primer portátil multibanda (Sanyo), descubro la frecuencia modulada y me fascina tanto que pronto se convierte en mi favorita, si bien mi dedicación a la OM todavía me da satisfacciones como ganar varios años consecutivos el concurso en memoria del colega Agosti (DEP).
Años 90
Residencias: Son Servera, Cala Millor y Manacor (PM). Nuevos portátiles multibanda digitales (Grundig y Sony) y adquisición de un descodificador para las señales RDS de FM (Conrad) que facilita enormemente la identificación de emisoras captadas por DX.
Años 2000
Residencia: Manacor (PM). Receptores autorradio con sistema RDS incorporado. Mi faceta de redactor se ve impulsada con el proyecto de un boletín de AER especializado en FM (El Dial FM). Mis incursiones en OM y OC son cada vez más raras, hasta dejar de practicar la afición en esas bandas.
Años 2010
Residencia: Manacor (PM). Asumo la sección española de la famosa base de datos de origen alemán FMlist. Lo que me da pie a promover la convergencia de la misma con el boletín EDFM de la AER. Adquisición de mi primer minireceptor portátil de FM-DAB (Majority), poco sensible, lamentablemente.
Amistad y compañerismo
A lo largo de estas seis décadas he tenido trato con muchos compañeros de afición, como es lógico los que más huella han dejado en mí ha sido aquellos con los que he tenido contacto personal (José Antonio Agosti, Miquel Nicolau, Julio Herrero, Pedro Sedano, José Raúl Laborda, Enric Roca, Mateu “Menut”, Dario Monferini y tantos otros).
En fin, espero seguir como radiopita y redactor mientras el cuerpo aguante. Viva la radio y que siga el espéctaculo.

 

¿ESTÁ LA RADIO EN DECLIVE?

Killo Gómez

Todos, en mayor o menor grado, oímos la radio. Una gran parte, buscando compañía en sus horas laborales, viajes en coche, momentos puntuales en los que se busca información sobre algún acontecimiento, etc etc. Otra minoría, en la que me incluyo, tratamos la radio, y más concretamente la banda FM convencional, como lo que realmente es: un segmento de radio en el que se producen cambios de emisiones, apagones, ocupaciones ilegales de frecuencias de emisoras, cadenas que dejan de emitir y empiezan otras y la posibilidad de recibir emisiones de ciudades ó países lejanos gracias a perturbaciones atmosféricas.
En mi caso particular, sí hubo un tiempo en el que encontraba muchísima compañía en la FM comercial, por cuestiones laborales. Pero a dia de hoy, aún teniendo posibilidad de disfrutar de unas horas en la radio, en algunos trayectos o viajes en coche, no encuentro la misma compañía que años atrás obtenía. Bajo mi punto de vista y por los comentarios que leo en algunos foros, la FM comercial, tal como la conocemos, está de capa caída.
Si tuviera que resumir las causas de tal declive, gracias a esos comentarios que te vas encontrando, es que desde hace años prácticamente dejaron de ser fuente de entretenimiento para convertirse en fuente de ingresos.
El afán desmedido por las ganancias empresariales terminaron por fulminar la esencia de lo que yo creo que debería ser la radio. Si a eso le unimos, la intoxicación política que sufren algunas cadenas, más bien podría parecer que en vez de generar entretenimiento, generen odio ó si lo prefieren, corrientes únicas de pensamiento. Los avances tecnológicos puede que estén aportando su granito de arena a la hora de decidirnos sin encender la radio o no.
Contenidos ‘on line’, por ‘streamming’ al gusto o una simple memoria USB con ‘podcasts’ o con la música que realmente queremos oir en ese momento, puede que contribuyan a nuestra decisión de si queremos estar buscando insistentemente algo que nos guste en algún dial.
Veo complicado atisbar cuál podría ser una solución para mantener viva la FM y que vuelva a ser atractiva para una inmensa mayoría. Si se obsesionasen menos en intentar adoctrinar al oyente o conseguir a toda costa una buena facturación anual, otro gallo nos cantaría.
Saludos

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